Lahbib viajó el viernes a Rafah, en la frontera egipcia con Gaza, donde apenas se permiten pasar bienes de ayuda. Su intención era también entrar en Gaza, pero no lo logró. Israel simplemente nunca respondió a su carta en la que preguntaba si podría acceder personalmente como comisaria europea.
Lahbib repitió durante un momento de prensa que la Unión Europea cuenta con la ejecución del acuerdo del 9 de octubre de 2025, que debe garantizar un alto el fuego sostenible y acceso humanitario sin obstáculos. Pero en el terreno, ella nota sobre todo estancamiento.
En primer lugar, Lahbib condenó las violaciones del acuerdo de paz: “Desde el 16 de octubre, han muerto 347 ciudadanos palestinos, de los cuales al menos 67 son niños – eso equivale a dos niños palestinos por día”. Además, lamentó especialmente que todas las puertas para la ayuda humanitaria no se abran: “Ahora estamos en una zona gris. No es una guerra, pero tampoco es paz y esta situación no permite que los palestinos comiencen la reconstrucción”, dijo.
Los pasos fronterizos siguen a menudo cerrados, lo que deja a cientos de miles de personas en Gaza sin comida, agua, atención médica y refugio. Lahbib constató en el lugar en Rafah que la puerta está cerrada. “Todo es confuso, las reglas cambian cada día y parecen depender del buen humor de la guardia fronteriza.”
(Rafah, 28 de noviembre de 2025)
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