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This article has been translated by Artificial Intelligence (AI). The news agency is not responsible for the content of the translated article. The original was published by ANSA.

Washington/Bruselas (ANSA) – Estados Unidos ha anunciado sanciones contra cinco personalidades europeas comprometidas a favor de una regulación más estricta del sector tecnológico, entre las que se encuentra el ex comisario europeo Thierry Breton, a quien se le ha prohibido la entrada en el país.

«El Departamento de Estado ha emprendido acciones decisivas contra cinco individuos que han liderado iniciativas organizadas para obligar a las plataformas estadounidenses a censurar, desmonetizar y suprimir opiniones estadounidenses que les resultan desagradables», se lee en la nota de la Agencia dirigida por Marco Rubio en la que las personas afectadas son definidas como «activistas radicales que han promovido la represión de la libertad de expresión.

«Durante demasiado tiempo – comentó el secretario de Estado estadounidense en X – los ideólogos europeos han llevado a cabo esfuerzos coordinados para obligar a las plataformas estadounidenses a sancionar las opiniones de sus ciudadanos con las que no están de acuerdo». «La administración Trump no tolerará más estos flagrantes actos de censura extraterritorial», añadió.

En el pasado Breton, que fue comisario de 2019 a 2024, se ha enfrentado a menudo con magnates de la tecnología como Elon Musk en relación con el respeto de la normativa de la UE. Sobre todo del Digital Services Act, la ley europea que impone estándares de moderación de contenidos y protección de datos a las principales plataformas de redes sociales, de la que el ex comisario europeo es considerado el artífice.

La decisión sin precedentes ha enfurecido a Bruselas, París y Berlín, empujando al propio Breton a hablar de «una Europa bajo ataque», expuesta a las «tentaciones imperialistas» de una potencia decidida a erosionar el proyecto común. Agotada la ráfaga de declaraciones en caliente en defensa del derecho de la UE a «regular en línea con sus propios valores», Bruselas ha pedido aclaraciones a Washington y evalúa una respuesta que podría articularse en múltiples niveles.

No se excluye una respuesta «especular», aun sabiendo que podría elevar la temperatura diplomática sobre expedientes clave como comercio, seguridad y compartición de datos. También por ello la opción menos llamativa pero considerada más incisiva sigue siendo la de no retroceder en la soberanía digital como principio no negociable, sustraída a las presiones de la Casa Blanca.

Una trayectoria apreciada por la número dos de la Comisión de la UE, Teresa Ribera, comprometida en llamar a la cautela contra una «carrera a la baja» capaz de erosionar las normas sobre redes sociales y Green Deal sin las cuales Europa acabaría por «perder» identidad y peso negociador (23 de diciembre).