Con el dinero, el gobierno ucraniano debe dar prioridad a la compra de armas y material militar en su propio país y en Europa, pero «de vez en cuando» Kiev también podrá recurrir a terceros países, según Von der Leyen, si el material no está disponible en Europa. «Se trata de mucho dinero, así que también debe rendirnos beneficios, creando empleos y estimulando la investigación y el desarrollo», así explicó la presidenta de la Comisión la preferencia por las compras en Europa.
Los ucranianos son fríos amantes de esta limitación, al igual que varios Estados miembros de la Unión Europea que argumentan que Kiev, en la guerra con Rusia que se prolonga desde hace casi cuatro años, debe conservar la libertad de reforzarse lo más rápida y eficazmente posible. Estados miembros como Francia insistieron, por su parte, en que el dinero debe destinarse prioritariamente a la industria armamentística europea y no a empresas estadounidenses.
En la cumbre de diciembre, los jefes de Estado y de Gobierno europeos prefirieron este préstamo al uso de los activos rusos bloqueados en el proveedor de servicios financieros Euroclear en Bruselas. Von der Leyen y el canciller alemán Friedrich Merz presionaron en ese sentido, pero se toparon con la resistencia de Bélgica, que temía las consecuencias jurídicas y financieras y exigía una solidaridad ilimitada de los demás Estados miembros.
Von der Leyen subrayó, sin embargo, una vez más que los activos rusos aún pueden ser utilizados. Así, seguirán bloqueados hasta que la guerra haya terminado y Rusia haya pagado por los daños. Ucrania tampoco tendrá que empezar a devolver el préstamo europeo hasta que Rusia haya efectuado las reparaciones.
(Bruselas, 15/01/2026)
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