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LISBOA – El ministro de Asuntos Exteriores portugués advirtió hoy a la Unión Europea (UE) de que olvidar las regiones ultraperiféricas, como Madeira y Azores, “tiene un precio en el futuro”, atribuyendo las tensiones sobre Groenlandia a la “menor atención” a ese territorio autónomo danés.
“Groenlandia está fuera de la UE desde hace bastante tiempo, pero quizá haya sido algún olvido y menor atención que se prestó a ese territorio lo que explique algunas de las tensiones a las que asistimos hoy”, consideró hoy Paulo Rangel, interviniendo en la clausura de un debate en el parlamento portugués sobre el programa de la Comisión Europea para este año, con la presencia de la comisaria europea Maria Luís Albuquerque.
Para el jefe de la diplomacia portuguesa, la “falta de atención a las regiones ultraperiféricas tiene un precio que se paga en el futuro”.
Groenlandia, territorio autónomo del Reino de Dinamarca, ha sido codiciada por el presidente estadounidense, Donald Trump, que ya declaró que iba a tomar posesión de la vasta isla ártica, con una ubicación estratégica y recursos minerales significativos, “de una forma u otra”.
Rangel defendió que “una Unión Europea que se quiere como espacio geopolítico no puede dejar de considerar las regiones ultraperiféricas”, dejando críticas al próximo presupuesto a largo plazo (marco financiero plurianual 2028-2034).
“Es una contradicción que la Comisión (Europea), en su propuesta, olvide las regiones ultraperiféricas cuando precisamente dice que quiere ser geopolítica”, afirmó.
Las regiones ultraperiféricas, prosiguió, “son territorios europeos y en los que la Unión Europea tiene un papel”.
Si Bruselas, “por su distancia, por su especificidad, tiende quizá, sin ninguna intención negativa, a no darles la relevancia que tienen, evidentemente va a llegar un momento en que se vuelvan críticas para la Unión, pero la Unión ya no dispondrá de instrumentos para volver atrás y enmendar errores del pasado”, consideró el jefe de la diplomacia portuguesa.
Sobre el programa de la Comisión para este año, con el lema “La Hora de la Independencia de Europa”, Rangel destacó el “gran compromiso con la ampliación” y consideró que “las soluciones para la paz” o “imperativos geoestratégicos” pueden dictar la aceleración de procesos de adhesión. (13/01/26)