pt-pt flag go to the original language article
This article has been translated by Artificial Intelligence (AI). The news agency is not responsible for the content of the translated article. The original was published by Lusa.

El Gobierno portugués defendió una “respuesta unida y bastante fuerte” de la Unión Europea (UE) ante las amenazas del Presidente estadounidense, Donald Trump, de avanzar con aranceles a algunos países comunitarios por la oposición al control de Groenlandia por parte de Estados Unidos.

“No voy a anticipar decisiones que el Consejo Europeo tomará, a nivel de los primeros ministros y de los jefes de gobierno, pero tiene que ser una respuesta unida y una respuesta bastante fuerte porque hay líneas que no se traspasan y la soberanía de los Estados es una de ellas”, dijo el ministro de Finanzas, Joaquim Miranda Sarmento, en Bruselas.

“Vamos a discutir eso hoy y mañana [en la reunión del Eurogrupo hoy y del Ecofin el martes] y hay un Consejo Europeo el jueves”, añadió, hablando a los periodistas portugueses a su llegada a la reunión de los ministros de Finanzas de la zona euro, días después de que Trump amenazara con avanzar con aranceles del 10% y del 25% a ocho países europeos, seis de los cuales de la UE, en un contexto de tensiones relativas al territorio autónomo de Dinamarca, Groenlandia.

Joaquim Miranda Sarmento indicó que la UE está preparada “para actuar en conjunto, para evaluar las varias hipótesis, siendo esta una línea roja que la Unión no puede dejar de cruzar”.

El gobernante se negó a especificar posibles enfoques, señalando solo que “hay varios instrumentos sobre la mesa”, siendo uno de ellos un instrumento anti-coacción, con contramedidas que ascienden a 93 mil millones de euros.

“No vamos a anticipar soluciones, pero no es posible aceptar que, más aún tratándose de un país que es aliado de Europa en la OTAN, un país que con Europa ha tenido las mayores relaciones comerciales a nivel mundial, pueda poner en causa la soberanía de una parte de un Estado miembro”, enumeró.

El ministro de Finanzas garantizó: “Portugal estará siempre del lado del compromiso, de la solución mayoritaria y de la defensa de Europa”.

Ya cuestionado sobre el posible impacto de medidas estadounidenses, Joaquim Miranda Sarmento señaló que Portugal tiene una “posición más cómoda y más robusta para acomodar choques externos negativos que puedan existir”.

Para el próximo jueves está prevista una cumbre europea extraordinaria, que fue convocada por el presidente del Consejo Europeo, António Costa, después de que Donald Trump afirmara que pretende cobrar aranceles (del 10% en febrero y del 25% en junio) sobre mercancías de ocho países europeos debido a la oposición al control de Estados Unidos sobre Groenlandia, entre los cuales seis Estados miembros de la UE (Dinamarca, Suecia, Francia, Alemania, Países Bajos y Finlandia) y otros dos (Noruega y Reino Unido).

El encuentro de alto nivel de líderes de la UE tiene lugar en un contexto de tensiones sobre el territorio autónomo danés, objeto de pretensiones del Presidente estadounidense.

Hace cerca de un año, cuando asumió un segundo mandato al frente de la Casa Blanca, Donald Trump avanzó con aranceles contra varios territorios, entre los cuales la UE, pero las amenazas fueron resueltas mediante un acuerdo comercial firmado por Bruselas y Washington el verano pasado que preveía un límite máximo del 15% de derechos aduaneros.

Lo cierto es que, ante las tensiones comerciales del año pasado, la UE llegó a delinear un paquete de aranceles de represalia de 93 mil millones de euros a Estados Unidos, que está congelado hasta febrero, pudiendo el bloque comunitario recurrir a dicha lista en caso de que las nuevas amenazas de Trump se concreten.

Donald Trump insiste desde hace meses en que Estados Unidos debe controlar Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca y miembro de la OTAN, considerando que cualquier cosa menos que la isla ártica esté en manos estadounidenses sería inaceptable.

Groenlandia, una vasta isla ártica con una población de 57.000 habitantes, posee recursos minerales significativos, la mayoría de los cuales aún inexplorados, además de una ubicación estratégica.