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Bruselas – La vicepresidenta de Transición Limpia de la Comisión Europea, Teresa Ribera, apostó este martes por construir “más Europa” y trabajar en un proyecto “más solidario y coherente” o, de lo contrario, advirtió de que “se corre el riesgo de dinamitar la mayor aventura de paz, éxito y progreso que se ha vivido en el mundo en los últimos siglos”.

Así se expresó en una conversación pública con el presidente de EFE, Miguel Ángel Oliver, con motivo del 55 aniversario de la agencia en Bruselas, ciudad en la que comenzó oficialmente su actividad informativa el 1 de enero de 1970.

“De esta situación, mi convicción es que o salimos con mucha más Europa y un proyecto mucho más solidario y coherente o corremos el riesgo de dinamitar lo que ha sido la mayor aventura de paz, éxito y progreso que se ha vivido en el mundo en los últimos siglos”, afirmó.

Ribera definió el escenario global actual como un “cóctel” de “valores y realidades” que está generando un debate colectivo en Europa que, si bien “se ve diferente” en los distintos países, a su juicio “debe servir para volver a los fundamentales y a los básicos”, a la unidad como “mejor herramienta” para defender sus valores y “seguir garantizando el bienestar de los ciudadanos”.

“Si uno para, el proyecto cae. Si uno acepta una fisura, el proyecto cae. Y solamente enfrentando de forma unida e identificando cuáles son los puntos que compartimos para poder dar una respuesta común podemos seguir avanzando”, subrayó.

En este sentido, apostó por progresar en “conceptos que han estado siempre en el imaginario de la construcción del proyecto europeo”, entre los que citó el mercado interior, la unión de los mercados de capitales, la unión bancaria o la unión de la energía.
“Es por puro egoísmo, a ninguno nos va a ir bien si vamos en solitario, es imposible”, enfatizó.

Ante una sacudida

“Creo que lo más importante es destacar la sacudida que representa el que, durante tanto tiempo, hayamos dado por hecho (…) que uno solamente progresa y va a mejor y que la historia nos da oportunidades de seguir avanzando, dando por sentado que aquello de lo que disfrutamos está garantizado; y no es verdad. La historia demuestra todo lo contrario”, aseveró Ribera.

Específicamente sobre Estados Unidos, lamentó que “uno de nuestros socios fundamentales en la construcción de ese orden multilateral basado en reglas diga que el orden multilateral está pensando en contra de” Washington.

Apuntó que hoy “se discuten, con, además, argumentos que son falsos y con datos que son falsos, los derechos y hasta las palabras, se discute la aparición de palabras como género, clima o verde, como si con eso se resolviera el problema”.

Pidió, en concreto, luchar contra la propagación de calumnias y bulos «del mismo modo» que se combate la tolerancia con el machismo, para que no se acaben «destruyendo los valores sobre los que se asienta la construcción democrática».

Concepto amplio de seguridad

Con respecto al compromiso de que Europa invierta más en su propia seguridad y defensa, Ribera apuntó que “hay una dimensión que tiene mucho que ver” con el concepto “tradicional” de la política de defensa, pero añadió que “en el fondo la seguridad es mucho más amplia”.

La política española puso el ejemplo de cables submarinos que “se rompen no se sabe por qué”, ataques informáticos a servicios básicos, problemas de seguridad que incluso “cuestionan la viabilidad de procesos electorales” o el impacto del cambio climático sobre la realidad económica.

“Ponen de manifiesto que la seguridad es un concepto mucho más amplio que la política militar y de defensa y es obvio que necesitamos disponer de herramientas suficientes desde el punto de vista de la defensa militar, pero también es cierto que eso no es suficiente para garantizar nuestra seguridad”, manifestó.

Motor verde de competitividad

Por otro lado, la vicepresidenta de Transición Limpia defendió que el “gran elemento de competitividad” para la industria europea es conseguir ser “eficiente y limpia” y ofrecer productos de “alta calidad y prestaciones”.

“Los grandes motores son los motores verdes”, reivindicó, para después advertir de que “quienes se empeñen en decir que hay que destruir la agenda verde en realidad están atacando a la población, a la sociedad, no solamente a los europeos de hoy; mucho peor: a los europeos del mañana”.

Con respecto, en concreto, al sector de la automoción, consideró «bueno» para el planeta el impulso de fabricantes de coches eléctricos de Estados Unidos, como Tesla, y especialmente de China, como BYD, y añadió que es «capital que la industria europea esté bien posicionada». (25 de marzo)

La responsabilidad editorial de esta publicación es de EFE.