Madrid – El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, ha resaltado el papel que el euro puede jugar en un momento en el que dólar, como moneda de reserva internacional, «puede estar en cuestión» porque «genera menos credibilidad y menos confianza».

En una entrevista en el programa de televisión ‘Las Mañanas de la 1’, recogida por Europa Press, Escrivá se ha referido a decisiones, como propiciar en Estados Unidos el uso del dólar para liquidación de pagos mayoristas de criptomonedas y criptoactivos, que no dejan de ser desconcertantes.

«Todo esto hace que probablemente a nivel internacional haya que reforzar el papel de otras monedas. Y desde luego el euro tiene todas las características de jugar un papel más importante básicamente para dar confianza al mundo con una moneda de reserva que realmente lo que tiene detrás es estabilidad financiera», ha apostillado.

También se ha referido al proyecto de euro digital, que está llevando a cabo el Banco Central Europeo (BCE) y el Eurosistema desde hace cuatro años y que requiere de unas inversiones «muy importantes». Ha explicado que este euro digital actualmente tendría un funcionamiento similar al de los billetes y con el respaldo del BCE con «todo lo que supone en términos de seguridad y de respaldo».

Así, ha expuesto que la intención es que esta moneda digital pueda tener las mismas características y los mismos elementos que un billete físico, pero que se encuentre en un monedero virtual.

«Será lo equivalente en términos digitales a lo que hoy es un billete en circulación y nos permitirá hacer pagos en toda Europa digitalmente con toda la confianza que te da un billete ahora, pero hacerlo por instrumentos digitales y por distintos canales», ha resaltado.

Revisión a la baja de la previsión de crecimiento de España

Por otra parte, Escrivá ha anunciado que la institución revisará a la baja sus previsiones económicas por la política arancelaria del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

«Tendremos que revisar a la baja las previsiones de crecimiento. Nosotros, en el caso de la economía española, nuestra última previsión era el 2,7%, que es un crecimiento alto para la economía española. Lo lógico es que la revisemos a la baja y lo que no puedo decir en este momento, porque todavía no lo tenemos hecho y porque no es fácil de hacer, es cuánto», ha afirmado.

El gobernador ha subrayado, no obstante, que cualquier revisión de las previsiones «estará sometida a unos elementos de incertidumbre muy grandes», pues «hay elementos sobre los que realmente no se tienen instrumentos analíticos suficientemente potentes para poder aquilatarlos».

Escrivá ha asegurado que la institución está «monitorizando de forma muy estrecha y directa» la situación, que ha definido como «de una extraordinaria complejidad desde el punto de vista económico y geopolítico».

«Sabemos que lo que está ocurriendo tiene el potencial de generar efectos muy negativos sobre la actividad económica en el mundo de una forma muy asimétrica, pero también es verdad que todavía no tenemos elementos precisos de cómo se va a materializar y hasta qué punto y con qué secuencia temporal», ha asegurado.

Escrivá ha afirmado que esta «perturbación de oferta» que ha generado Trump con sus políticas es «muy dura» y tiene «el potencial de generar caídas fuertes de actividad económica o desaceleración en aquellas economías», como la española, que está creciendo a niveles «relativamente altos».

Yo no hablaría de recesión en ningún caso, aunque sí habrá impacto

«Pero yo no hablaría de recesión en ningún caso, pero sí de que esto va a tener algún impacto sobre la actividad económica», ha señalado Escrivá, que también ha indicado que las medidas de contrapeso que se están ejerciendo para contrarrestar a Trump «tienen el efecto de subir los precios».

«Estos son los elementos más evidentes, pero hay elementos más difíciles de captar que pueden hacer la situación más compleja. Por una parte, no solamente se produce una subida arancelaria, sino que lo que puede estar en cuestión es el funcionamiento de las cadenas de valor y de las cadenas de suministros con las que se ha internacionalizado la producción mundial y esto puede generar segmentaciones en el comercio y disrupciones», ha subrayado.

Este efecto adicional negativo sobre la actividad económica mundial vendría en un segundo momento y es difícil de valorar, según Escrivá, que ha añadido que más allá de los efectos directos que genera esta situación, también hay un efecto confianza.

«Cuando los mercados y el sentimiento de los consumidores y los inversores se ve afectado por situaciones tan disruptivas, existe el potencial de que se retraigan las decisiones de gasto. Y esto puede ocurrir también con cierto retraso. Todo esto nos dificulta mucho poder poner números a cuál es el impacto que está teniendo esta situación o va a tener tanto sobre la actividad económica como sobre la inflación», ha remarcado. (9 de abril)

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