Ohrid – El orden internacional ya no se basa en el derecho internacional, y mucho menos en la justicia, la ética y la moral, sino que se invoca abiertamente el poder, las armas no descansan, sino que se activan, el debate sobre la armonía con la naturaleza se apaga, el euroatlanticismo no es sinónimo de una alianza cohesionada y solidaria, destacó la presidenta Gordana Siljanovska-Davkova en su discurso en la tradicional recepción anual para los representantes del cuerpo diplomático en Ohrid.
– En el sistema internacional anárquico, en ausencia de contrapesos y frenos, el poder ilimitado y no sancionado tiende a crecer, de modo que incluso el relativamente fuerte se vuelve débil en relación con el superpoderoso. Precisamente por eso, los Estados pequeños junto con los medianos deben ser los defensores más firmes del multilateralismo en una era de desbocado multipolarismo, de nuevos y viejos Goliats, así como de dominación geopolítica, económica y energética neounilateralista, dijo Siljanovska – Davkova.
Para el año que termina señaló que Macedonia ha sido un socio creíble de la UE, un miembro responsable, activo y creíble de la OTAN, un factor probado de estabilidad en la región.
– No podemos ser Penélope que, esperando a Odiseo, cambia sin parar la Constitución, a petición de alguien desde fuera, olvidando que es la ley por encima de las leyes, es decir, la lex superior, que debe cambiarse rara vez y con una mano que tiembla… ¿Cómo es posible, o no es acaso hipocresía y cinismo invocar el patriotismo constitucional nacional y el consenso como dique frente al cambio de los actos constitutivos de la UE, y al mismo tiempo pedir a un Estado que cumpla “solo una condición más”, que haga “solo una concesión y un cambio constitucional más”, porque así lo quiere el vecino, así lo recomienda el relator o el Consejo Europeo?, dijo, subrayando el peso de vivir en una incertidumbre permanente.
Es extraño, señaló Siljanovska-Davkova, “invocar los Criterios de Copenhague e insistir en exigencias balcánicas, esperar reformas y Estado de derecho, y al mismo tiempo tolerar la bilateralización, el veto y los dobles raseros. La democracia se aprende de demócratas y con demócratas. La confianza se construye mediante la comprensión y la ayuda, y no mediante condiciones y chantajes”.
En condiciones de riesgos bélicos reales, pero también de sacudidas climáticas, energéticas y económicas, la seguridad, como dijo, no es solo una cuestión de geografía y territorio, sino también de resiliencia de las instituciones, estabilidad de la sociedad y confianza de la ciudadanía.
– Somos un Estado pequeño, pero un actor cultural y espiritualmente competitivo. Para nosotros, como para todos ustedes, la identidad no es un argumento contra la UE, sino un argumento a favor de la UE, porque Europa es rica precisamente por su diversidad… Cuántas veces hemos demostrado que podemos ser un socio que personifica valores y no problemas, aunque constantemente nos traten como problemáticos – dijo Siljanovska – Davkova.
Sobre la ampliación de la UE dijo que no es una prueba solo para los candidatos, sino también para la capacidad democrática y la credibilidad europeas, con la observación de que si las normas se aplican de manera diferente, entonces son un instrumento de arbitrariedad política.
– En definitiva, los Balcanes Occidentales no son un problema de la capacidad de absorción de la Unión. Al contrario, la integración de la región es una cuestión de seguridad, de estabilidad y de racionalidad geopolítica en tiempos de creciente rivalidad geopolítica, dijo la presidenta, subrayando que la buena vecindad no debe ser un pretexto para el bloqueo, el diálogo no debe convertirse en un instrumento de condicionamiento, el proceso europeo no debe convertirse en una arena en la que lo bilateral dicte lo europeo, dijo la presidenta.
También destacó que si la ampliación se convierte en un mecanismo en el que cada nuevo miembro obtiene el derecho a “redefinir” el camino del siguiente, entonces la Unión perderá aquello que la hace Unión: el principio de previsibilidad jurídica e igualdad.
– Se plantea la cuestión: ¿es la integración europea un proceso que europeíza a los candidatos, o un proceso que corre el riesgo de balcanizar la política europea de ampliación? No pedimos un trato especial. No pedimos privilegios. Pedimos que la ampliación vuelva a donde pertenece: al marco de los Criterios de Copenhague, al marco de la meritocracia, al marco de las reformas y del Estado de derecho. Solo así, la perspectiva europea seguirá siendo creíble. Solo así, la esperanza seguirá siendo racional y no sentimental. Y solo así, la UE ganará la batalla por ser un actor internacional inspirador y respetado, destacó Siljanovska-Davkova.
(21 de enero de 2026)
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