Madrid – El Gobierno de España y el rey Felipe VI han condenado y expresado su inquietud ante el ataque efectuado por Irán el sábado por la noche contra Israel mediante drones y misiles, y el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha llamado a “evitar a toda costa una escalada aún mayor”.

A través de un mensaje publicado el domingo en la red social X, Sánchez dijo que el Gobierno condena este ataque “como ha condenado y condenará siempre toda forma de violencia que atente contra la seguridad y el bienestar de civiles inocentes”.

A continuación, pidió «responsabilidad y contención» a “los líderes internacionales”: “Debemos aprender de la historia y hallar una forma de resolver los conflictos por la vía diplomática, evitando a toda costa una escalada aún mayor».

Un día después, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha celebrado que tanto Irán como Israel no parezcan tener la intención de «continuar con actitud agresiva».

Aun así, ha dicho que, en la reunión que los ministros de Exteriores de la Unión Europea mantendrán por videoconferencia este martes para tratar este asunto, insistirá en «la necesidad de sumar fuerzas” para asegurarse de que no se produce una escalada de la violencia en Oriente Próximo.

También el rey de España ha condenado el ataque perpetrado por Irán, que enmarca en el “estado de incertidumbre” que existe actualmente en el ámbito geopolítico, según ha señalado en un foro económico celebrado en Madrid.

Por parte de la UE, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, reprobó el domingo el “flagrante e injustificable” ataque de Irán y reclamó el restablecimiento de la estabilidad en la región, mientras que el Alto Representante de la Política Exterior y de Seguridad de la UE, Josep Borrell, emitió un comunicado en nombre de los 27 países miembros en el que reclamó “la mayor contención a todas las partes”.

El ataque iraní supuso el lanzamiento de 170 drones, 30 misiles de crucero y 120 misiles balísticos, «un 99 por ciento» de los cuales fueron interceptados por los sistemas defensivos israelíes, según el Ejército de Israel.

Teherán afirma que estos ataques son parte de una respuesta legítima y de su derecho a la «autodefensa» tras el bombardeo contra su Consulado en Damasco, achacado a Israel, y que se saldó con la muerte de siete miembros de la Guardia Revolucionaria iraní, cinco miembros de milicias proiraníes, un miembro de Hezbolá, un asesor iraní y dos civiles. (14 y 15 de abril)

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